Educación

La Educación Ética y Cívica: una solución a la crisis de valores en la sociedad cubana actual

 

Por Yoandy Izquierdo Toledo

 

La formación ética y cívica es una de las necesidades más urgentes y uno de los desafíos más difíciles para Cuba en la hora presente y en el futuro.

Es una realidad, reconocida por todos, la existencia en Cuba de un analfabetismo cívico y político, así como de una crisis de los valores y las virtudes morales en la sociedad actual. Se hace necesario no solo reconocerlo y lamentarlo, sino ponerle remedio efectivo con el único medio adecuado: la educación. En efecto, ni la dejación de la responsabilidad familiar, ni la represión institucional, ni la queja inútil, resolverán estas dos deficiencias tanto en las personas como en la sociedad cubana. Precisamente, para que una nación sea civilizada, y se desarrolle como tal, el único método para alcanzar tal empoderamiento personal y tal grado de convivencia social es la educación.

Todos los ámbitos y protagonistas implicados en la educación moral y cívica deben cooperar y ayudar a salir de este tipo de ignorancia racional, emocional y volitiva, de manera que se forme una comunidad educativa, con pilares en la educación familiar, escolar, eclesial, comunitaria, informal, autodidacta y a través de los Medios de Comunicación Social (MCS), especialmente con el uso de las nuevas tecnologías.

Es esencial refundar la educación cubana sobre las bases éticas de nuestros patricios fundadores. Es más importante que nunca antes en nuestra historia, un sistemático y coherente Programa de Educación Ética y Cívica. Con la Educación Ética y Cívica se forman las tres columnas de toda nación libre, próspera y feliz: el ciudadano, la sociedad civil y las instituciones democráticas. Un sistema educativo que nos sirva a todos para crecer como personas libres, responsables, justas y fraternas, buscadores de la verdad, hacedores de la justicia y artífices de la paz.

En Cuba la asignatura de Moral y Cívica fue eliminada de los programas de enseñanza, y hasta el momento no ha sido sustituida por otra que sea suficiente y no ideologizada. Además no se ha logrado edificar un nuevo ambiente favorable a la educación ética. Esta es la raíz de la crisis actual de los valores. Es por ello que, haciendo un análisis de la realidad de la Educación Ética y Cívica en Cuba, y en aras de proponer una alternativa para solucionar este grave problema, se plantea la siguiente hipótesis: la Educación Ética y Cívica, mediante una pedagogía liberadora, es la verdadera solución para la crisis de valores en la sociedad cubana actual producida por el daño antropológico, el déficit de la asignatura de Moral y Cívica y la disfuncionalidad de la familia.

Para ello este trabajo persigue los siguientes objetivos:

Objetivo general: Demostrar que la Educación Ética y Cívica es la verdadera solución para la crisis de valores en la sociedad cubana actual. Objetivos específicos:

1. Demostrar que los valores morales y cívicos están en crisis en Cuba hoy.

2. Describir las causas de la crisis de valores en Cuba hoy.

3. Describir las consecuencias del daño antropológico provocado por la crisis de valores y virtudes.

4. Proponer soluciones y medios para garantizar una Educación Ética y Cívica integral y sistemática.

Para responder a los objetivos propuestos se aplicó un sistema de 10 preguntas, recogidas en una encuesta que se muestra en el Anexo 1.

Se realizó un muestreo probabilístico, aleatorio estratificado al agrupar a la población en estudio a través de estratos o elementos parecidos entre sí. Luego de realizar la estratificación, dentro de estos grupos se realiza un muestreo aleatorio simple, donde cada miembro de esta población ya agrupada por estratos tiene la misma probabilidad de ser seleccionado. Este tipo de muestreo aplicado permitió reducir la variabilidad, aumentar la precisión y trabajar con un margen de error conocido por el investigador.

Resultados

Características de la población de estudio

Gráfico 1. Distribución etárea general

Se muestra la suma total de las personas encuestadas en las siete provincias de Cuba, organizadas por rangos de edades.

Los encuestados poseen, en su mayoría, más de 15 años de edad y la distribución etárea general osciló entre los rangos de 11-20 años y 71-80 años; con excepciones de las provincias de Santiago de Cuba que tuvo un máximo en el rango de 81-90 años y Camagüey con un máximo en el rango de 61-70 años. Los rangos con mayor representatividad fueron entre 11 y 20 y entre 21 y 30 años, lo que coincide exactamente con las aspiraciones y objetivos del estudio, que permite evaluar De acuerdo a la distribución por sexo, el comportamiento fue similar en las siete provincias. En este caso las mujeres representan 52,71% del total, mientras que los hombres representan 47,29%.

Gráfico 2. Distribución general por sexo

Se muestra la suma total entendida como población general de estudio. En color naranja aparecen las mujeres y en color azul los hombres, como indican los iconos en el gráfico.

El promedio de edad por cada sexo en todas las provincias estuvo entre los 30 y los 40 años, con un solo valor-promedio superior a los 40 años (41,10), que representa a las mujeres en Camagüey, como se muestra en la Tabla 1. Las mujeres, de manera general, presentaron como promedio, en la mayoría de las provincias y en el promedio total, porcentajes inferiores a los de los hombres. Tanto el promedio de edad de las mujeres, como el de los hombres y el promedio general de edades del estudio, no superan los 35 años. Por tanto, la mayoría de los encuestados pertenecen a rangos de edades que comprenden importantes etapas de la formación humana.

Tabla 1. Promedio de edades por sexo y promedio total en las siete provincias del estudio. Igualmente se muestran los promedios generales para todas las provincias y de estas sumadas como población general de estudio.

Ante la pregunta ¿crisis de valores en Cuba hoy? más de 80,00% de los encuestados en cada una de las provincias respondió afirmativamente; en cinco de ellas más de 90,00% en incluso en Villa Clara los resultados reflejan que hubo 100% de SÍ, como se muestra en la Tabla 2. De manera general, de las 700 personas encuestadas en toda Cuba 95,03% considera que nuestro país atraviesa una crisis de valores en la actualidad; mientras que 4,97% considera que no.

Tabla 2. Consideraciones sobre la existencia de crisis de valores en las siete provincias del estudio.

Igualmente se muestra el valor total en porcentaje de todas las provincias sumadas como población general.

Al coincidir un elevado número de los encuestados en que nuestro país sufre una crisis de valores, se planteó, además, la necesidad de conocer cuáles son los campos de afectación considerados por la población cubana. Si observamos el Gráfico 3 podemos decir que, en el resumen general que agrupa a todas las provincias como un todo, la familia es el primer y principal sector afectado, seguido por las relaciones interpersonales, el barrio y el mundo estudiantil. En todos estos casos los elevados porcentajes (por encima de 80,00%), no difieren entre sí en más de 3,00%. En último lugar se determinaron las afectaciones en el mundo del trabajo, pero que tampoco presenta un porcentaje muy distante del comportamiento casi regular de los sectores anteriores.

Gráfico 3. Campos de afectación de las virtudes y valores humanos. Se muestra el porcentaje que representa cada una de las áreas afectadas por la actual crisis de valores en Cuba, en las siete provincias en general, con un error estándar de 5,00%.

En Cuba existe un mal mayor, que supera la realidad del sistema educativo, y es la falta de educación para la libertad con responsabilidad en todos los ambientes de la vida social. Se debe educar para la libertad que se gesta en el corazón, la inteligencia y la voluntad de los hombres y mujeres. Sin este tipo de educación no habrá quienes exijan las libertades sociales y cumplan sus deberes cívicos, ni quienes una vez alcanzadas estas conquistas, sean sujetos, protagonistas conscientes para practicar, respetar y mantener las diversas expresiones de libertad. Es por ello que se realiza un análisis exhaustivo de las causas que provocan la crisis de virtudes y valores en Cuba, especificando las relativas a las tres principales escuelas de formación: persona, familia y sociedad en general.

Causas concernientes a la PERSONA

• La despersonalización que provoca el colectivismo o la masificación.

• El autoritarismo que convierte a las personas en seres inmaduros frente al paternalismo.

• La amenaza de perder la seguridad personal, el trabajo, los estudios, etc.

• La superficialidad y la inconstancia propias de nuestro carácter.

• La falta de libertad interior o espiritualidad.

• El acomodamiento del que no quiere buscarse problemas en su vida.

• La manipulación de la propaganda y la falta de información.

• El miedo a la “soledad moral” o aislamiento sociológico y psicológico.

• La vida en la mentira, la doble moral, las apariencias externas.

• El desorden moral con el que se paraliza y chantajea a las personas.

• La inclinación de la naturaleza humana hacia el error y el egoísmo.

• Falta de sentido de los actos y de un proyecto de vida autónomo y trascendente.

• La falta de espacios reales donde se aprenda a ejercitar la libertad y la responsabilidad.

• El fracaso antropológico del modelo de “hombre nuevo” ideologizado.

• El regreso a una cultura del “tener vale más que el ser”.

Causas concernientes a la FAMILIA

• La omisión, la reducción y la cesión de sus derechos en su función educadora.

• La actitud permisivista que conduce al relativismo y a la superficialidad.

• La falta de vocación para el matrimonio.

• La violencia en el trato en las relaciones interpersonales e interfamiliares.

• El alto índice de alcoholismo.

• Los paternalismos y los autoritarismos.

• La posibilidad de optar, ni de escoger el estilo o modelo pedagógico en el cual quisieran educar a sus hijos.

• Los padres no tienen una idea definida de un perfil o proyecto ético de humanismo para sus hijos.

• Las familias más interesadas en la promoción académica de sus hijos que en los resultados instructivos, formación y desarrollo educativo en valores cívicos y humanos.

• La preferencia de algunos por las becas, internados, seminternados y escuelas a los campos temporales y permanentes.

Causas concernientes al SISTEMA EDUCATIVO y por ende al ESTADO (en el caso de Cuba)

• Pérdida de las raíces identitarias (concepción ideológica y filosófica reduccionista que mutila la creatividad del personal docente y anula la necesaria diversidad de estilos pedagógicos).

• Deficiencias en el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje (PEA) (falta de preparación de educadores, falta de herramientas para ejercitar criterio propio, etc.).

Figura 1. Proceso de Enseñanza-Aprendizaje como integración alumno-profesor

• Indisciplinas sociales, corrupción del cuerpo y del espíritu y daño antropológico.

• El laicismo exacerbado o materialismo ateísta en la Educación Ética y Cívica.

• Uso indiscriminado de las tecnologías.

• Insuficiencias en materiales bibliográficos.

Recepción de la asignatura Ética y Cívica o alguna de sus modalidades

La asignatura de Ética y Cívica, antiguamente llamada en Cuba Moral y Cívica, si bien no es recibida en la actualidad por los educandos bajo ese nombre, es recibida en algunas enseñanzas con diferente nombre o mediante otras modalidades. En el presente estudio fueron realizadas varias preguntas a los encuestados relacionadas con este tema. En primer lugar se preguntó sobre la recepción de dichos contenidos, lo que permitió obtener como resultado que 81,03% de la población encuestada sí ha recibido contenidos relacionados con Ética y Cívica, mientras que 18,79% no los ha recibido, como se muestra en el Gráfico 4. El número de personas encuestadas que respondieron negativamente, a pesar de que representa aproximadamente la quinta parte del total, constituye un valor elevado, máxime si se tiene en cuenta que la mayoría de las personas que forman parte de la población de estudio se encuentran en un rango de edades que comprenden importantes etapas de formación de la persona humana (enseñanzas desde la primaria hasta la universitaria).

Gráfico 4. Recepción de la asignatura Ética y Cívica. Se muestra el porcentaje que representan las personas que SÍ han recibido la asignatura (color azul) y el porcentaje que representan las personas que NO la han recibido (color naranja) en las siete provincias del estudio de forma general.

Espacios que propician la Educación Ética y Cívica

La Educación Ética y Cívica, no ya como asignatura curricular de las diferentes enseñanzas, sino como contenido esencial de la formación personal y social puede ser recibida en diversos espacios de acuerdo a los intereses de las sociedades actuales. Se analizaron los diferentes escenarios donde los encuestados han recibido este tipo de formación. Como se observa en el Gráfico 5, que muestra los resultados para la población de estudio, los espacios que los encuestados consideran más influyentes en la formación cívica son la enseñanza primaria y secundaria. En tercer lugar se destaca el papel de la Iglesia en este proceso educativo. La Iglesia se ubica en este lugar con una mayor representatividad que las enseñanzas de niveles superior y medio superior, es decir, las enseñanzas preuniversitaria y universitaria, respectivamente. Luego de los espacios fundamentalmente de educación, comprendidos en los diferentes niveles de enseñanza y el papel preponderante de la Iglesia sobre algunos de estos niveles, según los encuestados, aparecen las capacitaciones y temas de formación recibidos en los centros laborales. En último lugar se presentan otros escenarios entre los que se incluye a la familia. Estos presentan la menor representatividad en cuanto número; pero poseen una gran relevancia en cada una de las provincias por separado.

Gráfico 5. Espacios educativos o niveles donde se han recibido los contenidos de Ética y Cívica o alguna de sus modalidades. Se muestra el porcentaje que representa cada uno de los niveles de enseñanza en las siete provincias en general, con un error estándar de 5,00%.

Temáticas principales de Ética y Cívica y su nivel de relevancia para los encuestados

Una vez cuestionada la recepción de la asignatura Ética y Cívica o alguna de sus modalidades, y los diferentes espacios educativos que la han propiciado en cada una de las provincias, se analizó la relevancia de diferentes temáticas específicas como parte de dicha asignatura. Las temáticas que se propusieron para el análisis fueron desde temas más abarcadores y globales hasta temas más específicos; pero en general todos esenciales y que no deben faltar en una formación ciudadana básica e integral. En el Gráfico 6 aparecen los resultados globales obtenidos, donde se evidencia que los cuatro primeros temas son los más elementales en las etapas de formación, ya que se corresponden con la familia, la Patria y sus símbolos, la escuela y la Nación y la cultura. Precisamente estos temas se corresponden con el principal espacio educativo que es la enseñanza primaria, determinado por los encuestados, mayoritariamente, como el primer espacio educativo que promulga la Ética y Cívica. El gráfico-resumen general muestra que le suceden a estos cuatro primeros tópicos otros no menos importantes que van igualmente de lo general a lo particular; llama la atención que los últimos cinco temas son: proyectos de vida, la democracia y la participación cívica y política, el Estado y los poderes públicos, ética y política y ética y economía. Estos temas, que se corresponden con porcentajes inferiores a la mitad del porcentaje del más representado (la familia), son esenciales y competen a todo ciudadano, ya que van desde la opción fundamental que permite conformar un proyecto de vida, es decir su dimensión personal, hasta lo relacionado con su dimensión social al ubicar a la persona como protagonista-partícipe de la vida política y económica de su país.

Los resultados para las siete provincias por separado presentan semejanzas entre sí de acuerdo a los temas más y menos representados y una ubicación variable en el tramo central de los gráficos, donde aparecen temas como: el matrimonio, las Constituciones de la República, los Derechos Humanos y los Deberes Cívicos, etc.).

Conocimiento de textos para la Educación Ética y Cívica

La hipótesis sostenida en esta tesis plantea que la Educación Ética y Cívica integral y sistemática constituye una solución a la crisis de valores en Cuba hoy. Al realizar esta pregunta, 85,00% del total está de acuerdo con esta sentencia, mientas que 15,00% no lo está. Del número de encuestados que comparten la hipótesis anteriormente expuesta, 92,74% cree que mucho podría influir la educación como método para resolver el problema mayor, 5,57% considera que en poca medida y solo 1,69% cree que nada influye. Por tales razones se hace necesario que en los diferentes espacios educativos que propician la Educación Ética y Cívica se impartan temas de formación a partir de manuales, compendios, libros de texto y otros materiales relacionados. Como parte del estudio se investigó sobre el conocimiento de fuentes bibliográficas de este tipo que se emplean para impartir la temática en las diferentes instituciones cubanas y con las que puede contar la población para consulta, análisis y aplicación en la familia, en el trabajo, en la Iglesia y en todas las demás instituciones. Los resultados muestran que 52,78% de la población total manifiesta conocer algún texto de Ética y Cívica, mientras que 47,22% desconoce este tipo de materiales (Gráfico 7). La distribución para las dos respuestas es muy cercana a 50,00%, es decir, prácticamente la mitad de la población encuestada responde negativamente a esta cuestión tan esencial.

Gráfico 6. Temas de Ética y Cívica recibidos. Se muestra el porcentaje que representa cada uno de los temas recibidos como parte de la asignatura Ética y Cívica en las siete provincias en general, con un error estándar de 5,00%.

Gráfico 7. Conocimiento de textos de Ética y Cívica.

Se muestra el porcentaje que representan las personas que SÍ conocen al menos un libro de Ética y Cívica (color azul) y el porcentaje que representan las personas que NO conocen ningún libro de Ética y Cívica (color verde) en las siete provincias del estudio de forma general.

Al realizar el análisis en cada una de las provincias por separado se pueden agrupar los resultados de acuerdo a tres comportamientos:

1. La provincia de Matanzas es la que presenta resultados más favorables, con el mayor número de personas (67,00%) que conocen materiales para la Educación Ética y Cívica.

2. Las provincias de Pinar del Río, Villa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba presentan una distribución relativamente parecida al comportamiento global, que aparece en el Gráfico 6, casi de 50,00% para las dos variantes de respuesta. El orden de estas cuatro provincias de acuerdo al número de respuestas afirmativas es: Camagüey, Pinar del Río y Villa Clara (con porcentajes iguales) y Santiago de Cuba.

3. Las provincias de Artemisa y La Habana presentan los resultados más desfavorables, con porcentajes muy semejantes y que evidencian que más de la mitad de la población encuestada desconoce los materiales en cuestión. Los porcentajes son elevados para las respuestas de tipo negativo, de 64,00% y 62,00% en Artemisa y en La Habana, respectivamente.

Insuficiencias en materiales bibliográficos, como uno de los principales problemas en Cuba hoy

En una distribución casi equitativa, como se mostró en el Gráfico 7, existe un elevado número de personas encuestadas que no conocen ningún libro de texto o material para la Educación Ética y Cívica. Quienes se incluyen en el grupo que tiene conocimientos, refieren en su mayoría textos básicos o puntuales, lo que está relacionado con los diferentes espacios educativos en cada una de las provincias para propiciar este tipo de formación ciudadana.

De manera general, encontramos que los encuestados mencionan los materiales de las enseñanzas primaria y secundaria destinados a la Educación Cívica. Estos son textos que abordan cuestiones básicas como la Patria y sus símbolos, la familia y la comunidad, entre otros. En el caso de Secundaria Básica existe un material para los tres grados comprendidos en este nivel, con seis capítulos que incluyen los Derechos Humanos y la legalidad socialista y los retos de Cuba ante los problemas del mundo de hoy. También, la asignatura de Educación Cívica, cuenta con un libro de texto denominado “Defensa Civil”. En el caso del nivel preuniversitario existen las asignaturas de Cultura Política e Instrucción Militar Elemental (IME), o como también se le llama, Preparación Militar Integral (PMI), que en sus planes de clases comprende algunas cuestiones como las Constituciones de la República, el proceso eleccionario, entre otros temas. Para IME no existe libro de texto.

Independientemente de los textos curriculares, que son pocos, no se fomenta la edición y publicación de materiales de este corte, de acuerdo a las necesidades de la población cubana. La ausencia de la asignatura de Moral y Cívica, para ser sustituida por Educación Cívica (con sus contenidos actuales) y las demás variantes que en ocasiones abordan temas de otra índole bastante distantes de la formación vocacional, ciudadana y de virtudes y valores, constituye un agravante a la situación actual de Cuba.

Propuestas de solución a la crisis de valores en Cuba hoy

Luego de haber realizado un análisis de las principales causas que provocan la crisis de valores en nuestro país, no debemos quedarnos en la queja inútil, sino que, basados en ellas, debemos proponer algunas soluciones a este medular problema del deterioro moral y cívico en Cuba. A continuación aparecen algunas propuestas generales y posteriormente se enuncian algunas propuestas específicas en el campo de la educación.

Propuestas generales

1. La reconstrucción de la familia cubana y del ambiente del hogar.

2. La reconstrucción de la persona humana para que piense con su cabeza, eduque su corazón y su inteligencia emocional, fortalezca su voluntad, alimente su espiritualidad, de modo que aprendamos a vivir en la verdad, la libertad y la responsabilidad.

3. La reconstrucción del tejido de la sociedad civil, escuela y taller de socialización pacífica en la fraternidad, la justicia y la solidaridad, el civismo y la convivencia.

4. La reforma profunda del sistema educacional:

a. libre

b. plural

c. profundamente ético y humanista

d. no partidista

e. no reproductor de una sola ideología excluyente

5. El reconocimiento y la promoción de la libertad de conciencia, origen y meollo de toda promoción de derechos humanos. Y sus consecuentes derechos a la libertad de expresión, asociación y acción pacífica incluyente.

6. El reconocimiento y la promoción de la libertad religiosa, verdadera y plena, respetuosa y plural.

7. El reconocimiento de la libertad plena para el desarrollo de la iniciativa económica de cada cubano.

Propuestas generales en el plano educativo

1. No más manipulaciones, ni cosificación de las personas, sino favorecer en ellas un proceso de autoestima y autogestión que los haga protagonistas de su propia historia personal y social.

2. Educar la conciencia crítica de modo que se ejerza el criterio ante las alternativas que presenta la vida.

3. Estimular una escala de valores que priorice el “ser” sobre el tener, el poder y el saber.

4. Fomentar el discernimiento ético para hacer una opción fundamental que oriente un proyecto de vida personal que dé sentido a la existencia y pueda favorecer la entrega generosa y solidaria.

5. Concretar la opción fundamental en actitudes coherentes para llevar a cabo el proyecto de vida en cada ámbito de la existencia cotidiana.

En resumen, es necesario que se establezcan las siguientes:

Dinámicas de relación

La primacía de la persona humana: la persona como centro de las relaciones.

El derecho prioritario de la familia: la familia, primer círculo de relaciones.

El carácter subsidiario de la escuela, la Iglesia, la sociedad civil y el Estado.

El carácter complementario y solidario de la familia, la escuela, la Iglesia, la sociedad civil y el Estado.

Propuestas específicas en el plano educativo

1. Crear programas graduales y abarcadores de Educación Ética y Cívica en el Sistema Nacional de Educación que combinen métodos (clarificación de valores, discusión de dilemas, comprensión crítica, neutralidad activa, programa de filosofía para niños, habilidades comunicativas, resolución de conflictos, role-playing, juegos de simulación…).

2. Fomentar las escuelas de padres y las Comunidades Educativas (alumnos, padres y maestros) en nuestros centros de enseñanza, iglesias y grupos de la sociedad civil.

3. Expandir el Proyecto VIVA (Virtudes y Valores) para niños y adolescentes.

4. Introducir cursos de Ética y Cívica en la Pastoral Familiar.

5. Fomentar programas de Educación Ética y Cívica en el ámbito de las ONGs de la sociedad civil.

6. Incrementar el uso de los Medios de Comunicación Social para la promoción de virtudes y valores.

7. Elaborar y aplicar un proyecto educativo integrador (familia-escuela-Estado e iglesias).

8. Para suplir las insuficiencias de materiales bibliográficos, otra de las acciones concretas sería expandir el nuevo libro de texto, único redactado de forma independiente y no ideologizado, después del de la Dra. García-Tudurí y colaboradores en 1947 (“Ética y Cívica: Aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad”).

Conclusiones

1. El diagnóstico del problema comprobado es que Cuba atraviesa una crisis de valores y virtudes que provoca un daño antropológico, y una disfunción social, que son perceptibles y crecientes.

2. Las causas fundamentales de la crisis de valores y virtudes son, entre otras: las concernientes a la responsabilidad de la familia, las concernientes a la sociedad civil y las concernientes a la responsabilidad del Estado.

3. Las consecuencias de esta crisis de valores y virtudes son, entre otras: el daño antropológico, la descomposición y la corrupción social, el analfabetismo ético y cívico tanto vivencial como funcional, la anomia y desmovilización social, la emigración continua y el empobrecimiento espiritual.

4. La solución profunda de la crisis de valores y virtudes solo se alcanza con la Educación Ética y Cívica asumida por todos los actores sociales.

Se hacen unas propuestas generales, como la reconstrucción de la persona humana, la familia, la sociedad; la reforma profunda de un sistema educacional autoritario hacia un sistema educacional liberador y participativo que interrelacione familia-escuela-sociedad civil y Estado; la formación de la conciencia crítica y la capacidad de discernimiento autónomo para empoderar a los ciudadanos y que estos puedan hacer su propio proyecto de vida y pasar de una moral formulada a una moral vivida, libre y responsablemente.

Se hacen unas propuestas específicas, como la introducción de un nuevo Programa de Educación Ética y Cívica que sea sistemático, gradual y abarcador de todos los niveles de enseñanza; fomentar las Escuelas de Padres y las Comunidades Educativas, alumnos-padres-profesores; la introducción de nuevos textos no ideologizados como el Proyecto VIVA de la Comisión de Catequesis y Educación Católica de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, el libro de texto de “Ética y Cívica: Aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad” del Centro de Estudios Convivencia y otros.

Recomendaciones

1. Publicar los resultados obtenidos en este trabajo, de manera que puedan llegar así, al menos, a todas las provincias, específicamente a las instituciones y personas que colaboraron en el estudio.

2. Aplicar la encuesta en el resto de las provincias del país para poder referirnos a un análisis global de Cuba. De esta forma aumentaría el tamaño de la población de estudio y disminuirían los errores a la hora del procesamiento de datos.

3. Reunir en una base de datos todos los materiales bibliográficos mencionados por los encuestados, así como los propuestos en este trabajo, para compartir en los diferentes centros de enseñanza del país, comenzando en las provincias donde se realizó el estudio.

Acciones específicas para la implementación de la propuesta

1. Preparar en cada una de las provincias que participaron en el estudio (7 provincias) un PANEL DE ANÁLISIS de la temática en cuestión, en base al análisis de la realidad y la propuesta de solución. (Esta actividad podría estar coordinada por el autor de la investigación y la persona que asesoró la aplicación del cuestionario en cada provincia. Podrían participar miembros de diversos grupos de la sociedad civil, organizados en cada territorio).

2. En el marco de dicho panel de análisis, realizar la PRESENTACIÓN DEL LIBRO “Ética y Cívica: Aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad” del Proyecto Convivencia. (Se trata de mostrar el índice de contenidos, la composición o estructura de cada uno de los 14 cursos que lo componen y cómo puede ser utilizado y adaptado a cada uno de los ambientes en que se aplique).

3. Distribuir, al menos, 5 ejemplares del libro “Ética y Cívica…” en cada una de las provincias para lograr la presentación y algo más importante, la FORMACIÓN DE FORMADORES. (Permite impartir los cursos y llegar a un mayor número de destinatarios que soliciten la formación ética y cívica).

4. Entregar en cada uno de los mencionados sitios de actuación (7 provincias) un DVD CON SUFICIENTES MATERIALES BIBLIOGRÁFICOS para la Educación Ética y Cívica. (Se logra también por esta vía la difusión del libro mencionado y otras importantes bibliografías, materiales complementarios, audiovisuales, etc. relacionados con la temática).

5. EXTENDER LAS ACTIVIDADES ANTERIORES AL RESTO DE LAS PROVINCIAS del país a través de los diferentes grupos de la sociedad civil.

 

Yoandy Izquierdo Toledo (Pinar del Río, 1987).

Licenciado en Microbiología.

Máster en Bioética por la Universidad Católica de Valencia y el Centro de Bioética Juan Pablo II.

Miembro del Consejo de Redacción de la revista Convivencia.

Responsable de Ediciones Convivencia.

Reside en Pinar del Río.